Baltimore al desnudo

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Después…
Chloe

Llamamos a Felicia con el teléfono de su sicario y logramos convencerla para vernos. Nos ha vacilado descubriendo nuestra Naturaleza a golpe de olfato. Pero no nos hemos dejado enredar, le hemos preguntado por Dave y nos ha dicho que se lo vendió a un tío que subasta gente!!! Ocho años viviendo en la calle y aún flipo con lo que es capaz de hacer la gente. Por lo visto los sobrenaturales se venden muy bien. Madre mía, estos querrán ir al sitio ese, al Hospital Glenn Dale y nos van a coger a todos y a vender como carne!!!

El sitio es verdaderamente tétrico, sobre todo teniendo en cuenta que era un manicomio, de los viejos y que está decorado aún con una serie de aparatos que en su tiempo se consideraron lo último en tratamiento psiquiátrico, pero que ahora parecen instrumentos de tortura.
Las ventanas no tienen cristales y hay mogollón de enredaderas cubriéndolo casi todo. Los pasillos son anchos y las puertas también. Hay un pasillo en penumbra con puertas a ambos lados. Un olor extraño flota en el aire. Como mas vale prevenir, me quito la ropa para no destrozarla y me convierto en puma. Ahora huele peor con mis sentidos agudizados. Me dirijo a la fuente de la pestilencia y me encuentro con una criatura imposible. Parece estar hecha de piezas desechadas de cadáveres humanos y animales. No tiene piel y se le ven los músculos y todo lo que hay. Ni me lo pienso, me lanzo contra ese engendro y comienzo la pelea. Nos cuesta un poco, pero entre los tres conseguimos acabar con ella.
Alguien se acerca es lo que me gustaría decirles, pero se dan por enterados con un sordo gruñido. Nos escondemos en una habitación contigua. Unos pasos arrastrados se acercan a nosotros.
Era el cuidador de la criatura, que se llamaba Tobías (la criatura, no el cuidador). El pobre se llevó un disgusto al ver muerto a Tobías… me sentí un poco avergonzada, pero solo un poco. Uriel y Oliver intimidaron al pobre abuelo para que nos llevara ante su jefe. En realidad creo que usaron algo como control mental o glamour, pero no estoy segura. Bajamos al sótano, a través de pasillos estrechos y mal iluminados hasta llegar a un despacho desprovisto de casi todo, excepto del malo de la película y sus guardaespaldas, dos tipos enormes y muy calladitos.
El malo da bastante pena, es una anciano sentado en silla de ruedas, pero no es que necesite impresionar con los tipos que lo flanquean. Uriel y Oliver temen que vengan mas habitantes del centro y amenazan al anciano que finalmente le da la información a Uriel, todo plumas y sombras. Hay que ver como se pone cuando quiere dar el espectáculo. Nunca te imaginarías un ángel con ese aspecto, a mi me da un poco de miedo también. Los ojos le brillan con una luz peligrosa, como los de un yonki con síndrome de abstinencia.
Al parecer Tony Sweeting compró a Dave.

En otro lugar…
Jack, el bueno de Jack, el pobre Jack, se tiene que hacer cargo de un simple caso de desaparición. Ariadnne no parece convencida de las habilidades de Oliver para encontrar a su novio y ha decidido que toda ayuda es poca, así que se lo cuenta a la policía. Lo interesante del caso, esta vez, es que parece que ha sido amenazada para que deje de buscar.
Siguiendo las mismas pistas que nosotros Jack llega a la conclusión que es Oliver quien amenaza a Ariadnne. Nos encontramos con él, aunque no pareció reconocerme. Hombres, que pronto olvidan! Bueno, mejor, no parece estar de muy buen humor últimamente. Supongo que el descenso de su buena estrella tiene que ver con sus baños en alcohol y éstos con su decadencia. Bueno, se empeña en montar un dispositivo de vigilancia sobre Glenn Dale y yo decido darme un garbeo por allí también por si las ratas.
Mientras tanto, Oliver y Uriel hablan con Rainer y averiguan que Sweeting da una fiesta en su edificio .
Rainer se infiltra a través del servicio de catering, es la estrategia mas sencilla, pero claro, a él no lo conoce casi nadie.
Tras una noche en vela para nada viene la parte divertida, nos vamos de fiesta y necesito un disfraz… bueno, ropa apropiada de mujer, no de niña. Seguro que Alisha me presta algo.
El plan de Jack, Oliver y Uriel era mas complicado, todo porque los magos necesitan ser invitados para poder hacer su magia. Jack consiguió la lista de invitados (no me preguntes como, cositas de poli, supongo) y luego… la cosa se complica, a ver, déjame pensar… la cosa es que no todos los invitados iban a acudir a la fiesta, así que Jack necesitaba saber los que no iban para poder hacerse con la invitación (menos mal que no iban personalizadas, eh?). Después la cosa estaba en hacer una falsificación para Jack y que Oliver y Uriel se quedaran la auténtica, fácil, no?
Las cosas nunca son fáciles cuando hay vampiros de por medio, ni magos, ni polis… en fin.
Cantidad de gente muy elegante. Difícil pasar desapercibidos, nuestros anfitriones parecen conocernos.
A Jack se le acercó un… una… algo, no sabría decir si era un hombre o una mujer. Se llamaba Blackmoore. No sé que le dijo a Jack, pero se enfadó muchísimo, cosa que a Blackmoore le hizo mucha gracia. Jack se fue y decidí que seguirle no era una buena idea. Quise aprovechar la ocasión para probar el champán, pero el cretino del camarero me sirvió un ginger ale. Había un grupo de abuelos que no me quitaban el ojo de encima. Me daban escalofríos.
Uriel y Oliver acorralaron a José Navaro, un humano que hace de secretario de Sweting. Al parecer no tuvo ningún problema en informarles del paradero de Dave. Estaba en una especie de rancho llamado Espíritu Santo. Qué podrías esperarte de un lugar con ese nombre? Los abuelos cada vez se acercan mas, uno me ha guiñado el ojo y me hacía señas para que me acercara. Dónde se ha metido Jack? Me acerco a Oliver, está saludando a un tipo. Es mayor, pero bastante atractivo. Tiene un aire al actor ese que hace películas de James Bond. El desconocido le sonríe a Oliver, pero éste no sonríe. Detecto una fuerte tensión entre ambos. De repente dos cosas suceden a la vez. Uno de los ancianitos se me acerca por detrás y sujetándome los hombros con fuerza me susurra algo al oído. No sé que dice, pero hace que la cabeza me de vueltas. En ese momento el hombre que está con Oliver estalla en llamas. Me zafo del viejo y salgo corriendo hasta donde está Uriel. No está solo. Está hablando con un hombre guapísimo (como es que a mi solo se me acercan los viejales y ellos ligan con semejantes ejemplares???). El amigo de Uriel dice su nombre, pero que me arranquen los bigotes si consigo siquiera recordarlo. Parece que Uriel ha encontrado a alguien a quien le gustaría no volver a ver. Vaya asco de fiesta! Voy a perseguir a Rainer, me ha parecido verlo con una bandeja llena de champán.
Casi me doy de bruces con Jack, se le ve pálido y un poco tembloroso. Caza al vuelo un par de copas y se las bebe de un trago. Todos me ignoran. Me muevo escondiéndome de la vista de los abuelos. Parece que la combustión espontánea de August(me he enterado de que se llama así) no ha tenido demasiada relevancia. Estoy harta de esta fiesta, me quiero ir a casa. Me pican los ojos por el maquillaje y los tacones casi me provocan un esguince.
Si! Por fin nos vamos. La fiesta termina aquí y nadie parece haberse divertido mucho. Al menos Rainer se ha sacado una pasta. Tal vez haya sido el único que ha disfrutado de la fiesta.

Comments

Pobre Tobias, estaba descansando tan feliz y os lanzasteis al cuello.

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simaehl simaehl

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